puta

Dando pasos maquillados y con el peso de una vida errante a cuestas va ella, caminando entre la gente. Su presencia no tarda en notarse, quizá porque al principio la atención llama. De aspecto misterioso e integración a medias en terrenos desconocidos, nada hace creer que no sea una buena opción. Basta con mencionar que algunos ven ahí un camino nuevo. Otros han depositado muchas fichas, sin imaginar que perdían el tiempo, el espacio y, obviamente, la apuesta inicial.
(Esta última perdura en el tiempo. Porque se vuelven adictos a creer que la recuperarán).

Todo luce tan, tan bien, que ni siquiera se sospecha que inocentemente ya hay otros invitados en el juego. Termina volviéndose una carrera contra el tiempo. Así es ella. Conquistadora. Asesina. Traicionera. Un par de excusas y todo sigue como antes.

Los errores del camino dejan beneficios a los que esta mujer sabe sacarles provecho.

Luego la cabeza obliga a un volantazo que causa un giro de ciento ochenta grados en el damnificado, quien comienza a tomar distancia y a ver las cosas como realmente son.
Huye despavorido, pero también muy dolido.
Jamás quiso eso.

Es increíble que exista gente así.
Las hormigas de hoy ya no son como las de antes.
Agradezco haber abierto los ojos y conservado una de estas especies en extinción. Sí, una de las de antes.

Comentarios

Anónimo dijo…
i don't like it

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