tierra a la vista
El final del camino está a la vista. Las últimas recompensas ya fueron repartidas.
Nos engolosinan en este último tramo porque quieren que nos quedemos. Nos prometen todo pero sé que no hay tiempo para seguir recibiendo sin dar nada a cambio. Pero, claro está que un banco siempre sale ganando. Si no te saca algo al invitarte a que se lo des, entonces lo hará por atrás.
Basta de imitaciones, basta de superficialidad, el viaje en este tren finalizó.
El cuerpo es uno solo y es el que más afectado se ve.
Es nuestro medio ambiente, debemos cuidarlo.
Por supuesto que tardamos en tomar conciencia, pero ser el hazmerreir de toda farsa no es lo que merece. Tampoco nuestra mente. Tampoco nuestro alma.
Qué flamante nuevo muchacho, dicen algunos. Qué estúpido, dicen otros.
¿Quién tiene razón?
¿Quién sabe?
¿En qué piensa un reidor?
Siempre tenemos la oportunidad de estar de un lado o del otro.
De uno, obtenemos recursos hasta satisfacernos. Podemos ser la entidad bancaria omnipotente, arrolladora.
De otro, brindamos los mismos. Aunque a primera vista pensemos que no tenmemos nada que dar, el banco siempre encuentra la manera.
Pero, indefectiblemente, podemos retirarnos y dar el siguiente paso.
Cuesta demasiado, porque aparentemente tenemos todo en este lugar.
No nos ceguemos, abrámonos a otras posibilidades, aceptemos que algún dia deberemos darlo.
Debemos construir esa puerta, comenzar a hacerlo desde hoy.
Dejar de destapar ollas y comenzar a preparar la sorpresa.
Adelante.
Nos engolosinan en este último tramo porque quieren que nos quedemos. Nos prometen todo pero sé que no hay tiempo para seguir recibiendo sin dar nada a cambio. Pero, claro está que un banco siempre sale ganando. Si no te saca algo al invitarte a que se lo des, entonces lo hará por atrás.
Basta de imitaciones, basta de superficialidad, el viaje en este tren finalizó.
El cuerpo es uno solo y es el que más afectado se ve.
Es nuestro medio ambiente, debemos cuidarlo.
Por supuesto que tardamos en tomar conciencia, pero ser el hazmerreir de toda farsa no es lo que merece. Tampoco nuestra mente. Tampoco nuestro alma.
Qué flamante nuevo muchacho, dicen algunos. Qué estúpido, dicen otros.
¿Quién tiene razón?
¿Quién sabe?
¿En qué piensa un reidor?
Siempre tenemos la oportunidad de estar de un lado o del otro.
De uno, obtenemos recursos hasta satisfacernos. Podemos ser la entidad bancaria omnipotente, arrolladora.
De otro, brindamos los mismos. Aunque a primera vista pensemos que no tenmemos nada que dar, el banco siempre encuentra la manera.
Pero, indefectiblemente, podemos retirarnos y dar el siguiente paso.
Cuesta demasiado, porque aparentemente tenemos todo en este lugar.
No nos ceguemos, abrámonos a otras posibilidades, aceptemos que algún dia deberemos darlo.
Debemos construir esa puerta, comenzar a hacerlo desde hoy.
Dejar de destapar ollas y comenzar a preparar la sorpresa.
Adelante.
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