perturbado
Esto es una locura, esto me persigue. ¿Por qué?
No se puede creer que un sujeto haya echado tanto a perder.
La sensación es doble y a la vez ambigua.
Ella estaba con él. Se habían reencontrado luego de mucho tiempo. Volvía la complicidad. Eran compinches nuevamente.
No se habían tratado como tales, como gente que se reencuentra y se pregunta qué ha sido ese tiempo de sus vidas, dónde han estado. No. Nada de eso.
Fue como si nada hubiera pasado.
La felicidad había vuelto. Todo estuvo en su lugar otra vez.
Fue como si nada hubiera pasado.
A decir verdad, nada pasó. Había sido un sueño para nuestro sujeto.
Se levantó confundido. De las primeras cosas que uno piensa en la mañana, recuerda que una fue que se incorporó pensando en que debía llamarla. Sabría exactamente qué decirle, cómo hablarle.
Ahora eso le resulta tan lejano... No cree que tenga sentido hacer eso. En realidad le da miedo llamarla. Ese miedo que siempre lo invade ante cosas importantes. Ese pánico a no poder controlar la situación. Ese pensamiento que llegaría más tarde que el resto y que le diría que en realidad él no debe controlar ninguna situación, sino ubicarse. ¿Pero ubicarse en qué?
La sensación es doble (alegría seguida de su difuminación), y a la vez ambigua (no sirvió sino para crear más dudas).
¿En qué estará pensando ella?
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