mi gran problema

Es que existe un motivo, que no es otro que el de encontrar la fortaleza, dejando a un lado a la que menos resistencia ofreció. ¿Cómo pudo saberse? Simple: Prueba y error.

A medida que uno avanza, van surgiendo casi naturalmente bastantes, de las cuales nunca resultan beneficiosas todas, por lo que quedarán relegadas.
No hay muchos tipos, así que puedo decir que conozco las características generales de cada uno, lo cual implica más intimidad en menos contacto.
Es menester aclarar que en las pruebas algunas suelen sorprendernos con algo, lo cual es de esperar, ya que son un grupo evolucionado que fracasa poco debido a sus bajas aspiraciones.

Mirar.
Actuar.
Decidir.

A la vez que uno saca turno para la actuación, debe continuar con su vida, conclusionando, finalmente, que esto no es más que una aventura que me llenará de buenos recuerdos. Sólo eso.
Rara vez ocurre que nos haga cambiar de parecer.
Rara vez.

Y no es mi caso este último, puesto que mi decisión está tomada hace rato y lo único que hago es cerciorarme a cada instante más de ello.

¿Entonces? Me anclo acá y, mientras realizo los trámites relativos a mi pasado, me sirvo un café. Me dejará un sabor agradable.
Pero se diluirá al rato.
¿Tomo otro o aguardo pacífica y pacientemente?

Comentarios

Ví dijo…
tenemos algo en comun,
escribimos los dos!.
un beso,

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